Miguel Ortiz Berrocal (Villanueva de Algaidas, 1933 – Antequera, 2006) fue un escultor español reconocido por sus obras modulares y desmontables. Estudió arquitectura y matemáticas antes de dedicarse plenamente a la escultura, formándose en la Academia de Bellas Artes de San Fernando en Madrid.
En los años 60, se estableció en París, donde desarrolló su característico estilo escultórico basado en formas geométricas, volúmenes articulados y piezas encajables que podían ser desmontadas y reconfiguradas. Su obra, a menudo realizada en metal pulido, fusiona arte, ingeniería y diseño, creando esculturas que juegan con la interactividad y la sorpresa. Entre sus creaciones más conocidas se encuentran Mini David (1972) y Goliath (1998), piezas que ejemplifican su obsesión por el análisis de la forma y la posibilidad de transformación.
Sus esculturas han sido expuestas en todo el mundo y forman parte de colecciones destacadas. Berrocal revolucionó la concepción de la escultura, haciéndola manipulable y transformable, dotándola de un carácter lúdico e intelectual que lo convierte en una figura clave de la escultura contemporánea.