Will Faber (Saarbrücken, 1901 – Barcelona, 1987) fue un pintor alemán afincado en Cataluña, reconocido por una obra que oscila entre la abstracción lírica y el informalismo.
Se formó en Berlín y París, pero huyendo del nazismo se exilió en Barcelona en 1934, donde quedó profundamente influido por la luz mediterránea y el paisaje catalán. Su estilo se caracteriza por el uso intenso del color, las texturas vibrantes y una sensibilidad poética muy personal.
Durante los años cuarenta y cincuenta, evolucionó desde una figuración expresionista marcada por el drama del exilio hacia una abstracción sugerente, donde la naturaleza y el mundo interior se funden. Fue uno de los pioneros de la abstracción en Cataluña y participó en las dinámicas renovadoras del arte de vanguardia de aquel momento. Expuso en galerías destacadas como la Sala Gaspar y participó en muestras colectivas tanto en España como en el extranjero.
Su obra transmite una profunda espiritualidad y un fuerte compromiso con la libertad creativa. Faber dejó un legado singular, con una pintura que no busca representar, sino sugerir emociones, paisajes del alma y atmósferas intangibles.