“Me considero un alquimista del objeto cotidiano, que lo paso a mármol o a piedra.”
Fue un escultor catalán reconocido por su obra hiperrealista, elaborada casi exclusivamente en mármol y piedra. Hijo de un tallista de mármol, se formó en la Escuela de la Llotja de Barcelona y, posteriormente, en la École des Beaux-Arts de París gracias a una beca del Instituto Francés. Expuso a nivel nacional e internacional, con muestras destacadas en la Fundación Miró, la FIAC de París, ARCO de Madrid y bienales en Budapest y Valparaíso, donde en 1981 obtuvo el Gran Premio.
Su escultura recreaba objetos cotidianos con una precisión técnica sorprendente, logrando mimetizar texturas y colores con diferentes tipos de piedra. Este dominio técnico transformaba la rigidez del mármol en apariencias delicadas, como el papel o la tela, generando una poética visual que jugaba con la frontera entre la realidad y la ficción.
Entre sus obras públicas destacan el Monumento a Mossèn Clapés (1982), la Bandera Olímpica en Lausana (1988) y Barcelona Olímpica en la Casa de la Ciudad (1996). En 1997 y 1999 ganó el primer premio de la Bienal Internacional del Deporte en las Bellas Artes. En 2017 recibió póstumamente la Medalla al Mérito Cultural del Ayuntamiento de Barcelona.