“Si en tu obra explicas demasiado, el misterio desaparece.”
Agustí Puig i Pinyol (Sabadell, 1957) es un pintor catalán con una trayectoria rica y cambiante, marcada por la experimentación matérica y el gesto impulsivo. Formado en la Escola Massana, el Cercle Artístic de Sant Lluc y la Escuela de Artes y Oficios de Sabadell, se dio a conocer a principios de los años ochenta, en un contexto influido por la transvanguardia, el cómic y el diseño gráfico. Su estilo inicial oscilaba entre paisajes románticos y un pop art de raíces expresivas.
En 1992, una estancia en Nueva York le llevó a una profunda revisión plástica. A partir de entonces, apuesta por una pintura matérica, de ejecución rápida y enérgica, con colores terrosos, blancos, negros y rojizos que evocan una búsqueda existencial y un retorno al origen. Su obra ha evolucionado en constantes transformaciones, sin perder nunca el vínculo con el gesto y la intuición.
Ha expuesto en España, Francia, Reino Unido, Estados Unidos y Japón. Su trabajo forma parte de colecciones como las del Taipei Fine Arts Museum, el Museu d’Art Contemporani de Tarragona o la Fundación La Caixa. También participó como pintor en la película Vicky Cristina Barcelona de Woody Allen, hecho que le dio proyección internacional.