Manolo Ballesteros (Barcelona, 1965) es un pintor y escultor español reconocido por su obra abstracta centrada en formas geométricas y la exploración cromática.
Su trabajo se caracteriza por la creación de formas geométricas mediante pinceladas sutiles que van apoderándose del lienzo, originando composiciones caprichosas. Estas formas a menudo resultan de la combinación de planos de color, donde el uso del color suaviza la frialdad inherente a estas composiciones. Su obra es intuitiva, espontánea y sin un mensaje implícito, permitiendo que la creación hable por sí misma.
En los últimos años, Ballesteros ha experimentado en el campo de la abstracción, jugando con la complejidad geométrica a través de la uniformidad de los pigmentos y la reducción de los perfiles. Estas investigaciones han dado lugar a obras recientes que reflejan la convergencia de formas redondeadas sobre fondos monocromáticos, sumergiendo al espectador en un arte enérgico y dinámico. Su obra es fácilmente reconocible y pura, destacando su vocación escultórica y su capacidad para crear una presencia inmediata y persistente en el espectador.