“Yo trabajo con los libros que ya no quiere nadie. El trabajo es organizarlos para saber qué colores y posibilidades hay.”
Jordi Prat Pons (Mataró, 1965), licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Barcelona, descubrió muy pronto que su medio de expresión sería el papel.
Influenciado por el Pop Art, comenzó de inmediato modernizando el concepto del bodegón tradicional, pintando botellas mientras pegaba sus etiquetas originales. Al poco tiempo el papel se convirtió en la parte más importante de su obra, utilizándolo como si fuera pintura o, como él mismo dice: pintar con papeles.
Los primeros éxitos llegaron de Francia, donde expuso en varias ocasiones. Pero finalmente fue en Estados Unidos donde su obra dejó mayor huella. Tras vivir dos años en Miami, regresó a Cataluña y empezó a pintar con papeles todo tipo de objetos, sobre todo chapas y cajas de bebidas de los años setenta y ochenta. También llegó a realizar retratos apilando lomos de libros desechados. El reciclaje se convierte así, primero de manera involuntaria y después, de forma consciente y motivadora, en uno de los ejes principales de su obra.