“No quiero encasillarme en ningún estilo, porque el arte es un camino infinito.”
Josep Novellas i Montaner (Mataró, 1950 – 2009) fue un pintor y escultor catalán con una trayectoria de más de 40 años, marcada por un lenguaje personal y ecléctico que combinaba figuración, realismo, simbolismo, magia y abstracción con técnicas como el collage, el grafiti o el grabado.
Influenciado por maestros como Alcoy o Rovira Brull, se inició con solo 18 años en el Museo Municipal de Mataró y pronto expuso en ciudades como París, Ámsterdam, Lyon, Madrid o Bilbao, destacando también su presencia en ferias como ARCO y en proyectos colectivos como El Casamiento o el grupo Martes del Limonero, del cual fue miembro activo.
En 1992 fue nombrado artista oficial de los Juegos Olímpicos de Barcelona, y una obra suya cuelga en la sede del COI en Lausana. Más adelante, Mataró le rindió homenaje con diversas muestras antológicas. También dejó huella en la escultura pública, como el monumento dedicado a Antonio Machado en el barrio de Cirera.
Defensor de un arte comunicativo, con murales y formatos monumentales, Novellas entendió la pintura como un espacio de libertad expresiva y comprometida. Su muerte en 2009 a causa de un cáncer supuso la pérdida de una figura esencial para la cultura artística de Mataró y el Maresme.