“Sólo mirando se puede distinguir, en arte, lo bueno de lo malo.”
Eudald Serra i Güell (Barcelona, 1911–2002) fue un escultor catalán clave en la vanguardia artística del siglo XX. Formado en la Escuela de la Llotja con Ángel Ferrant, se dio a conocer en 1935 en la mítica exposición del grupo ADLAN (Amigos del Arte Nuevo), junto a nombres como Marinel·lo y Jaume Sans.
En sus inicios, Serra se movió entre el surrealismo y el organicismo, influido por Hans Arp y Julio González. En 1935 se instaló en Japón, donde vivió trece años y se impregnó de la cultura y la estética orientales. Este período marcó profundamente su obra, que evolucionó hacia una escultura no figurativa, de formas curvas, con juegos entre lleno y vacío. En 1939 realizó Niña coreana, una escultura clave que le valió el Premio de Escultura en la Primera Bienal Hispanoamericana (1951).
A su regreso a Cataluña, colaboró con el ceramista Llorens Artigas y con el Museo Etnológico de Barcelona, para el cual creó esculturas y contribuyó a formar una de las colecciones más importantes de arte no europeo, actualmente conservada entre dicho museo y la Fundación Folch.
Su obra ha sido reconocida en antologías internacionales como la del Centre Pompidou (1986).