La Nau Gaudí de Mataró presenta su decimoquinta exposición con una selección de obras figurativas de la Colección Bassat, cerrando el ciclo dedicado al arte del siglo XXI. Esta muestra reúne 46 obras de 18 artistas, consolidándose como una de las exposiciones más heterogéneas jamás presentadas en este espacio. La selección incluye piezas recientemente adquiridas por la Fundación Privada Carmen & Lluís Bassat, en colaboración con el Ayuntamiento de Mataró, bajo el paraguas del Consorcio Museo de Arte Contemporáneo de Mataró.
La exposición pone de manifiesto la pluralidad de maneras de interpretar la realidad en el siglo XXI. Los artistas participantes, procedentes de diferentes regiones del mundo, han trabajado con diversas técnicas y enfoques, mostrando la amplitud del lenguaje figurativo. Entre los creadores expuestos encontramos nombres como Hugo Alonso, Francesc Artigau, Mariana Álvarez, Diego Benéitez, Jesús Bordas, Mónica Dixon, Pep Guerrero, Didier Lourenço, Chamo San, Ricard Jordà, Marta Fàbregas y Marisa Cruz, entre otros.
Muchos de estos artistas exploran la figuración desde disciplinas diversas: desde la pintura tradicional hasta la incorporación de collage, fotografía y elementos tridimensionales. Jordi Prat Pons y Miguel Zapata, por ejemplo, integran el papel y la materia en sus obras, mientras que Roger Sanguino y Ricard Jordà juegan con la incorporación de objetos en su pintura. Otros, como Isidora Villarino, desarrollan un trazo que se sitúa a caballo entre el dibujo y la pintura. Hugo Alonso, por su parte, difumina la frontera entre la pintura y la fotografía con una técnica que genera imágenes de una gran precisión realista.
Uno de los aspectos más relevantes de la muestra es la referencia al arte clásico en algunas de las piezas expuestas. Artistas como Pep Guerrero, Jordi Prat Pons, Miguel Zapata, Marisa Cruz y Perecoll recuperan elementos icónicos de la historia del arte y los reinterpretan en clave contemporánea. Marisa Cruz, por ejemplo, se inspira en el Retrato de una dama de Rogier van der Weyden, mientras que Pep Guerrero evoca La Belle Ferronnière de Leonardo da Vinci. Perecoll, con su serie de pinturas en negro sobre negro, explora el movimiento y la profundidad de manera similar a las obras barrocas, pero desde una perspectiva minimalista.
Lluís Bassat ha destacado que, aunque esta exposición cierra el ciclo dedicado al arte del siglo XXI, la relación entre la Colección Bassat y Mataró continuará con nuevas propuestas expositivas. La Nau Gaudí ya tiene previstas exposiciones hasta 2031, incluyendo una retrospectiva dedicada a Josep Guinovart en 2027, coincidiendo con el centenario de su nacimiento.
Esta muestra no solo celebra la vigencia del arte figurativo en el panorama contemporáneo, sino que también evidencia la diversidad de enfoques y la capacidad de los artistas para dialogar con la tradición e innovar al mismo tiempo. Con esta exposición, la Nau Gaudí se reafirma como un centro de referencia para el arte contemporáneo en Cataluña, poniendo en valor la Colección Bassat y su compromiso con la difusión de la creación artística en nuestro siglo.